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Cateterismo cardiaco en los niños
El cateterismo cardiaco es un estudio que ayuda a los cardiólogos pediatras y a las cirujanos de cardiopatías congénitas a obtener información detallada para evaluar su condición y recomendar un tratamiento. En otras ocasiones el cateterismo tiene un fin terapéutico para cerrar alguna comunicación anormal entre vasos o cavidades o abrir una válvula o arteria estrecha.
El estudio es realizado en una sala especial de radiología a cargo de un Cardiólogo Pediatra especializado en esta área y ayudado por un equipo de enfermeras y técnicos radiólogos entrenados en el campo de cardiología. El estudio se realiza mediante punción, lo más habitual es que sea en región inguinal y es excepcional que se requiera de una incisión para el abordaje de la arteria o vena. El paciente es sedado y se aplica además anestesia local. Se procede a introducir un catéter flexible en la vena y en ocasiones en una arteria y mediante visión dinámica de rayos x el cardiólogo observa el paso del catéter en las diferentes regiones del corazón, procediendo a medir la presión y la oxigenación en las diferentes cámaras cardiacas y en los vasos que emergen de ellas. También, se procede a la administración de material de contraste lo que permite definir las características de las porciones del corazón. El estudio de cateterismo dura entre 1 a 3 horas y el movimiento de los catéteres y guías dentro del corazón no causan dolor o incomodidad. Una vez terminado el estudio diagnóstico se coloca una venda compresiva en el sitio de la punción. La información obtenida mediante el cateterismo cardiaco es analizada en sesión conjunta de cardiólogos pediatras y cirujanos cardiovasculares de congénitos para precisar el diagnóstico y buscar la mejor opción terapéutica.
En otras ocasiones el cateterismo cardiaco tiene como propósito principal el de hacer tratamiento de una enfermedad del corazón. El procedimiento es similar en lo general y, dependiendo de lo que se intente resolver, se elegirá el tipo de catéter o dispositivo a usar. Es recomendable que después de un cateterismo cardiaco los niños permanezcan en observación un día en el hospital. El niño podrá ser egresado de hospital si tolera adecuadamente los líquidos y los alimentos, no tiene complicaciones en el sitio de la punción, no tenga dificultad para orinar y las características de la orina sean normales. En su domicilio es recomendable vigilar sobre eventuales signos de infección en el sitio de punción o la presencia de fiebre. Es habitual una elevación mínima de la temperatura después del cateterismo, la cual no se presenta más allá del primer día. En caso de cateterismo terapéutico en un lapso de 4 semanas el paciente deberá ser evaluado en forma clínica y mediante ecocardiograma.
Es recomendable que días previos al procedimiento de cateterismo comentar al médico tratante sobre la presencia de fiebre, procesos catarrales o de vías respiratorias. También es importante hablar sobre los medicamentos y las dosis que toma el niño. Los niños que serán sometidos a cateterismo diagnóstico o terapéutico tienen que estar en ayuno un lapso de 5 a 6 horas previo al estudio.
En su domicilio, los familiares del paciente deberán estar alerta ante la presencia de inflamación o pus en la zona de punción así como de temperatura elevada en cuyo caso deberán acudir al servicio de urgencias del Hospital.
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